Nuestro primer acuario

Nuestro primer acuario

Cuando no tenemos una idea fijada sobre el acuario que queremos, la amplia selección de acuarios disponibles en la tiendas puede resultarnos abrumadora. Sin embargo, elegir nuestro primer acuario es más fácil de lo que crees. Lo ideal es que, antes de comprarlo, investigues un poco y te informes sobre los requisitos de espacio, hábitat y cuidados específicos, entre otros, que van a necesitar los peces que te interesa mantener.
La ubicación resultará clave para el buen mantenimiento del acuario. Colocarlo en una zona de la casa que no frecuentas mucho, como la habitación de invitados por ejemplo, no es nada recomendable, ya que es posible que no te percates a tiempo si hay algún problema en el acuario, con el funcionamiento de algún accesorio, si un pez está enfermo, etc. Siempre es mejor colocar el acuario en una zona en la que pases bastante tiempo diario. Al fin y al cabo, los acuarios son preciosos y relajantes, más vale disfrutarlos tanto como sea posible.
Asegúrate de que hay suficiente espacio alrededor del acuario para facilitar el acceso a este durante la limpieza y el mantenimiento. No obstruyas el acceso al equipo ni a las áreas a las que necesites acceder frecuentemente, como la parte trasera del acuario (para acceder al filtro) y la parte superior (para alimentar a los peces, cambiar el agua y comprobar la iluminación).
Deberá haber enchufes lo suficientemente cerca del acuario para poder conectarlo sin necesidad de usar un cable prolongador. Éstos no sólo suponen un riesgo de tropiezos, sino también un peligro eléctrico.
Si es posible, coloca el acuario relativamente cerca de un grifo o fregadero para facilitar tanto los cambios de agua como cualquier tipo de mantenimiento.
Evita colocar el acuario cerca de radiadores, aires acondicionados, puertas o ventanas, ya que pueden alterar la temperatura ambiente a su alrededor. Mantener la temperatura del acuario estable es crucial para asegurar la buena salud de nuestros peces. Por ello, intenta alejarlo de estos lugares.
Mantén el acuario alejado de la luz solar directa. Además de aumentar la temperatura, puede provocar un crecimiento excesivo de algas.
Coloca el acuario sobre una superficie estable y nivelada. Como hemos mencionado antes, el acuario pesará al menos 1,2 kg por litro, de modo que una superficie estable es más que necesaria. En caso de dudas, consulta con un profesional para garantizar que el mueble o la superficie es capaz de soportar el peso del acuario. Además, procura colocar el acuario sobre una superficie plana y nivelada. De este modo, te asegurarás de que el agua también esté nivelada y ayudarás a evitar una presión excesiva en el tanque.